Con la actual situación sanitaria y las restricciones derivadas de la pandemia por el Covid-19, muchos locales comerciales han tenido que echar el cierre, mudarse o, simplemente, no han podido iniciar su actividad comercial o empresarial. El parque de locales vacíos se ha multiplicado en nuestros pueblos y ciudades, convirtiéndose para los propietarios en espacios baldíos a los que seguir alimentando sin rendimiento.
Ante este panorama, muchos se plantean la posibilidad de convertir un local comercial en vivienda, dando así una segunda vida a este espacio. ¿Es posible?
Sí, es posible, siempre y cuando se vayan cumpliendo una serie de requisitos básicos y trámites que, en algunos casos, pueden dilatarse en el tiempo incluso más allá de un año. Pero con asesoramiento profesional sí es posible.
En primer lugar, hay que saber si en la zona donde se ubica el local existe limitación del número de viviendas por hectárea. Si esta cuestión es negativa o no se ha llegado al límite… ¡estamos dando el primer paso!
También, y antes de aventurarse a realizar obras o poner en marcha un proyecto de habitabilidad, hay que cerciorarse de que los estatutos de la comunidad de propietarios no recojan expresamente la imposibilidad de realizar este cambio de uso en el local, así como revisar que las futuras obras no afecten a elementos comunes de la comunidad de vecinos.
Los siguientes pasos requieren contar con un Informe de Compatibilidad Urbanística, que es el estudio de viabilidad urbanística que determina que una actividad es admisible en el emplazamiento propuesto, y que es vinculante. Sin él, no podremos contar con cédula de habitabilidad. También se comprobará que el local reúne las condiciones mínimas para albergar una vivienda, tales como estabilidad estructural, iluminación y ventilación, altura mínima, salida de humos, etc.
LICENCIAS Y PROYECTO. Una vez contamos con todas estas comprobaciones y trámites, se puede iniciar el proceso administrativo, dependiente del Ayuntamiento de la localidad, en el que se deberán gestionar el proyecto de cambio de uso de local a vivienda, que irá firmado por el arquitecto municipal, y que recogerá las pautas para cumplir con el Código Técnico de Edificación.
Una vez pagada la licencia de obra, se podrá iniciar la misma. Y una vez terminada, habrá que realizar los trámites habituales en una obra de vivienda: notaría, inscripción en el Registro de la Propiedad, abono de impuestos correspondientes, catastro y solicitud de cédula de habitabilidad y licencia de primera ocupación.
En la actualidad, la opción de convertir un local comercial en vivienda puede ser una buena idea para rentabilizar unos espacios que siguen generando gastos y que, en muchas ocasiones, reportan pocos beneficios. El mercado inmobiliario también se está ajustando a la nueva normalidad en cuanto a oferta de espacios accesibles, y se presenta como una oportunidad para propietarios que no dan salida a estos espacios para usos comerciales o incluso hosteleros.
La normativa vigente para el cambio de uso es clara. Y con el asesoramiento legal adecuado se puede conseguir realizar esta modificación de local comercial a uso residencial de una manera eficaz y ajustando todos los trámites a la legalidad.
En Aequitas Abogados, como especialistas en el asesoramiento legal a particulares y empresas, te ayudamos a conocer la situación de tus locales comerciales y la posibilidad de variar su uso al ámbito residencial, cumpliendo escrupulosamente las medidas legales y aportándote soluciones personalizadas y adaptadas a cada caso. Ahora, en tiempos de Covid-19, seguimos a tu lado.

JESÚS LÁZARO – Abogado

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