La EPI (electrolisis percutánea intratisular), la presoterapia o la magnetoterapia, son algunos de los vocablos y técnicas más frecuentes utilizadas por los fisioterapeutas en su práctica con los pacientes. Con el paso de los años los avances tecnológicos se han ido incorporando, casi sin darnos cuenta, en la rutina de los profesionales.
La tecnología ha ido ganando espacio en diferentes ámbitos de la vida diaria ayudando a hacernos la vida más fácil a través de robots de cocina que facilitan el día a día, móviles con 5G o relojes inteligentes que miden nuestros parámetros físicos, sin ir más lejos. Pero, ¿cómo ha influido la tecnología en las técnicas de Fisioterapia?
Cualquier avance siempre supone ventajas, aunque también tienen sus limitaciones y es ahí donde hay que tener cierta precaución para no correr el riesgo de dar un mal uso a esa tecnología. Actualmente, existe disponibilidad de nuevas herramientas tanto en el campo de la evaluación clínica como para el ámbito asistencial. Por norma general, esta tecnología está diseñada para simplificar y facilitar nuestra labor ya que da la oportunidad a cualquier fisioterapeuta de tener al alcance aplicaciones útiles que antes sólo podían disponer de ellas algunos hospitales o clínicas.
Habitualmente, los pacientes se muestran abiertos al uso de nuevas tecnologías siempre que se les explique el procedimiento y entiendan que es en beneficio de su recuperación. Muchas de ellas requieren un consentimiento informado expreso ya que la responsabilidad del fisioterapeuta es dar un buen uso a estas nuevas herramientas y no abusar de ellas, teniéndolas como ayuda pero sin suplir su labor. Cabe destacar que en este tema también es importante la formación. Aprender adecuadamente a utilizar y desarrollar la técnica es fundamental para el éxito del tratamiento.
Durante la pandemia se han impulsado herramientas de telerrehabilitación que han dado sus resultados. Esta forma de atención hace referencia al uso de tecnologías de la información y la comunicación (TICS) para realizar un servicio de rehabilitación de forma remota. La teleasistencia es una herramienta de los fisioterapeutas para evaluar y tratar a personas que no pueden acudir a una clínica, ya sea por la distancia, el tiempo de viaje, inclemencias meteorológicas o la propia pandemia.
La tecnología ha favorecido que la rehabilitación a distancia sea un hecho hoy en día. Los pacientes cada vez tienen menos tiempo y su implantación en tratamiento conjunto con otras técnicas facilita la adhesión al programa de ejercicios. De este modo se puede controlar mejor sus progresos y llegar a conseguir los objetivos marcados con antelación. La telerrehabilitación lo que ha hecho es facilitar este proceso, sin sustituir al profesional aunque existen algunos tratamientos que no requieren de terapia manual como pueden ser el Ejercicio Terapéutico, especialmente en aquellas dolencias que aparecen de forma recurrente o que están ya muy instauradas, como los dolores crónicos.
Es importante que los equipos de rehabilitación estén a la vanguardia en el uso de la tecnología relacionada con el abordaje telemático de los pacientes y contar con una gama amplia de herramientas que permita ofrecer diferentes opciones, como dispositivos actualizados y software avanzado en este campo.
Estos tratamientos a distancia se pueden aplicar en el campo de la Fisioterapia cardiorrespiratoria, deporte, personas mayores y Fisioterapia infantil. También a pacientes derivados del área de traumatología como a aquellos que padecen lesiones neurológicas como el ictus. Los resultados de la telerrehabilitación son muy positivos en aquellas personas que han podido experimentarlos, siempre y cuando estén diseñados de forma correcta y se realice un seguimiento adecuado del paciente.
Colegio Profesional de Fisioterapeutas
de Castilla – La Mancha (COFICAM)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here