España es el segundo país con mayor esperanza de vida del mundo con una media de 83 años, lo que supone que los mayores son la parte de la población que más porcentaje ocupa en nuestro país, por ello, la especialidad de Fisioterapia Geriátrica es esencial para el diagnóstico y tratamiento de las patologías de las personas mayores.
La falta de movilidad de los mayores durante el último año debido al largo confinamiento provocado por la pandemia ha afectado notablemente a su capacidad física. El objetivo principal de esta modalidad es dar calidad de vida en su hogar y mantener y promover la mayor independencia y autonomía posible previniendo y tratando las patologías que aparecen como consecuencia de la edad. También potenciar o ayudarles a ver capacidades donde ellos sufren limitaciones o dificultades.
Sin duda, la Fisioterapia es una herramienta para el manejo de dolor en nuestros mayores y es garantía de envejecimiento activo y saludable, ya que mejora la calidad de vida de la persona. En cuanto a las herramientas que se emplean con las personas adultas, en Geriatría marcan la diferencia las técnicas de Fisioterapia, la continua actualización, las habilidades sociales, como la escucha o la empatía y el trabajo interdisciplinar real.
La Fisioterapia Geriátrica se distingue, no por las técnicas empleadas, sino por sus modos de aplicación y la adaptación a las personas de avanzada edad. Se recomienda adecuarlas en modo y en intensidad ya que los pacientes suelen presentar multi patologías y el propio cuerpo modifica sus procesos fisiológicos de por sí.
Algunas de los métodos de tratamiento utilizados irán enfocados a mantener o incrementar la fuerza muscular; lograr un buen patrón de marcha y equilibrio y logar la confianza y cooperación del paciente desde el inicio. También se busca la adaptación psicológica del mayor para asimilar los elementos de la reeducación, crear un ambiente favorable y potenciar el hábito de la realización de ejercicios diarios y sin fatiga. En resumen, los objetivos han de ser, a menudo, modestos y una de las metas principales será la readquisición de una independencia real tan completa como sea posible, teniendo en cuenta las capacidades residuales del paciente.
En cuanto al perfil de paciente, la Fisioterapia Geriátrica se puede aplicar a pacientes de edad afectados de enfermedades invalidantes que conciernan al sistema nervioso, aparato locomotor, cardiorrespiratorio, circulatorio; así como a pacientes con problemas psíquicos o psicológicos. La Fisioterapia ayuda aún cuando la única mejoría posible es la disminución de los síntomas, alteraciones o disfunciones que los provoquen.
El aumento del índice de vida hace que este tipo de pacientes sean cada vez más numerosos y de este modo las adaptaciones de la Fisioterapia son cada vez más importantes, para facilitar la consecución o la mejora de sus aptitudes funcionales, psicológicas y psicomotrices.
Cabe señalar que la valoración diagnóstica es la clave del éxito en Fisioterapia.
Es el paso previo al tratamiento del paciente, en el cual se intenta obtener todos los datos imprescindibles y relevantes del mismo para así elaborar y ofrecer el plan terapéutico más óptimo y personalizado a las necesidades del paciente para una mejor recuperación. Los profesionales evalúan en profundidad las capacidades de las personas mayores: fuerza, equilibrio, coordinación, agilidad o posible fragilidad. Si no se realiza bien, probablemente el tratamiento no será efectivo. La persona continuará con sus síntomas y dificultades del día a día, y más aún, la confianza en el fisioterapeuta y en la Fisioterapia se verán afectadas.
(COFICAM)
Colegio Profesional de Fisioterapeutas
de Castilla -La Mancha

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