Por supuesto es importante en cualquier plan de empresa contar con un buen estudio de mercado, una determinación razonable de posicionamiento competitivo y de las proyecciones de ingresos y una realista y ordenada proyección de los costes y los gastos, pero de poco serviría si cuando tenemos que rematar la faena, no realizamos de la misma forma un plan financiero coherente con las necesidades del proyecto y con el mercado financiero, que posibilite la obtención de los recursos necesarios.

Una vez terminadas las proyecciones y obtenidas las conclusiones anteriores será el momento de acometer el plan financiero, en el que proponemos los siguientes pasos para su correcto desarrollo:

  • 1º.-Determinar las cantidades mínimas que el equipo promotor ha de invertir para que sea factible la obtención del resto de los fondos necesarios. En general, no será factible intentar captar fondos provenientes de inversores ni financiadores si el equipo promotor no arriesga al menos un 10% del total necesario. En caso contrario los inversores temerán que el equipo promotor pueda abandonar el proyecto en cuanto aparezcan dificultades. Lógicamente, cuanto mayor sea la cantidad invertida por el equipo promotor emprendedor del proyecto, mayores serán las posibilidades.
  • 2º.- Determinar las rondas o etapas de financiación más lógicas en función de las necesidades del proyecto y, sobre todo, de los hitos en los que el proyecto eliminará incógnitas importantes y por tanto crecerá de forma importante en su valor.
  • 3º.- Determinar las posibilidades de financiación bancaria del proyecto, en función de los activos o garantías reales que el proyecto genere, podremos conocer las posibilidades reales de pedir préstamos y el tipo y coste de los mismos.
  • 4º.- Determinación de las posibilidades de obtención de ayudas públicas para la financiación del proyecto. Hay que conocer las posibilidades reales del proyecto y qué tipo de ayudas puede encajar y en qué momento. Es importante ser realista en cuánto a las posibilidades y el tiempo. La tramitación de las ayudas es a menudo muy lenta y genera tantos condicionantes para el desarrollo del proyecto que pueden convertirse en desaconsejable, sobre todo en proyectos con poco contenido innovador o tecnológico. Sin embargo, en proyectos de desarrollo, la financiación aportada por organismos públicos como el centro para el desarrollo tecnológico industrial (CDTI), que pueden dotar subvenciones o créditos blandos que pueden llegar a cubrir el 85% del coste de desarrollo del proyecto y que a menudo son, desgraciadamente, indispensables para que el proyecto pueda desarrollarse.
  • 5.-Determinación de las necesidades de capital necesario. Definidas las etapas, y restando del total de recursos necesarios en cada una tanto las cantidades invertidas por el equipo promotor como las cantidades prestadas por entidades financieras, y las ayudas a obtener, el resto resultante serán las necesidades de capital en cada una de las rondas.

En función del volumen de la inversión del riesgo a tomar en cada ronda y del retorno que podrá ofrecerse en cada una definiremos el tipo de inversor a buscar y por tanto la estrategia de captación y la planificación y coste de la misma.

Finalizados los cinco pasos anteriores solo nos quedará planificar las presentaciones al tipo de inversores elegidos. Es importante planificar las tareas siendo realista con los tiempos.

Un proceso de capitalización que se inicia la búsqueda de potenciales inversores, estudio y explicación del proyecto, negociación y contratación precisa a menudo de un periodo temporal no inferior a los seis meses. Y un proceso de captación en una plataforma de crowdfunding también conlleva un proceso de similar duración.

Por JOSÉ JAVIER JIMÉNEZ CANO

(ASINE CONSULTORES)