El Dr. Eduardo de Frutos Pachón es el fundador y director de la Clínica Kalos, y es uno de los expertos más reconocidos en el campo de la Medicina Estética. Cuenta con una amplia experiencia que se ve ampliamente recompensada con varios reconocimientos y un creciente prestigio internacional. Clínica Kalos es un proyecto que nació en 2008 y actualmente comparte con su mujer, Lucía Molina, que dirige el área de Nutrición y Dietética. Tienen como premisa la innovación y la profesionalidad. La excelencia es su razón de ser. Ponerse en manos del Dr. Eduardo de Frutos es garantía de satisfacción y seguridad.

¿Por qué optó por la medicina?
Desde niño, en el colegio, tuve gran interés por todas las asignaturas. Quise ser de todo, incluso pensé en hacer el bachillerato de letras. Me interesaban mucho las Humanidades, pero también me apasionaba la Biología. Pero lo más importante fue descubrir que sería feliz desarrollando mi vocación de servicio. Y con 16 años descubrí que la Medicina es la profesión perfecta para servir a los demás y desarrollarme intelectualmente en todos los niveles.
¿Cómo y cuándo decidió que quería dedicarse al mundo de la Estética?
Al terminar la carrera hice el MIR de Medicina de Familia, porque quería desarrollar una visión más global de la Medicina. Pero pronto descubrí que los médicos podemos desempeñar otras funciones, además de curar enfermedades. También podemos trabajar con “pacientes sanos” para mejorar su calidad de vida. Es el ejemplo de la Medicina Antienvejecimiento y de la Medicina Estética. Nuestros pacientes están bien, pero quieren estar mejor. Desde ese momento, mi carrera se centró en la estética y no me arrepiento ni un solo día de aquella decisión.
Dr. Lleva 17 años trabajando, ¿Cómo recuerda sus inicios?
Los primeros años son apasionantes. Mucho hospital, muchas guardias de Urgencias y muchas horas de estudio para seguir creciendo en mi especialidad. Es inevitable tener miedo o inseguridades, pero cuando llevas unos meses ejerciendo te empiezas a dar cuenta de lo bien preparados que estamos los médicos españoles. Sinceramente, creo que no tenemos nada que envidiar a la mayoría de países.
¿Cuál ha sido el momento clave de su carrera?
Voy a comentar 2 momentos clave, porque uno lo busqué yo y el segundo no se lo esperaba nadie…
Mi primer momento clave fue cuando decidí abrir mi propia clínica. Me convertí en empresario casi sin pensarlo y sin ser muy consciente de las responsabilidades que ello implica. Y ha sido una de las experiencias más importantes de mi vida, porque te obliga a desarrollar ciertas habilidades ajenas a la Medicina, y supone un gran crecimiento personal.
El segundo momento fue la declaración de la pandemia del Covid-19. Fue una auténtica sorpresa para todos. Nosotros tuvimos que cerrar nuestra clínica durante 2 meses, y yo me incorporé al día siguiente a la Sanidad pública. Por supuesto que hubo miedo y dudas, pero viví aquellos 2 meses como los más apasionantes de mi carrera.
¿Ha cambiado mucho la Medicina Estética? Y ¿avanzado?
En la Medicina Estética tenemos que combinar arte y ciencia. Desde que me dedico a esto, hemos mejorado muchísimo a nivel científico. Podemos afirmar que España se ha convertido en una potencia mundial de la Medicina Estética. El congreso anual de la Sociedad Española de Medicina Estética es el más importante del año para la mayoría de los médicos europeos e hispanoamericanos, y el turismo sanitario está empezando a despegar como un sector en alza.
También hemos mejorado mucho en las técnicas de inyección para rejuvenecimiento facial. La toxina botulínica y el ácido hialurónico son productos que llevan 20 años en el mercado, pero la forma de administrarlos ahora va dirigida a conseguir resultados más naturales y duraderos.
¿Cómo ha cambiado el perfil de sus pacientes desde que empezó a trabajar?
Tenemos pacientes más informadas y más exigentes. La gente no pone su salud en manos de cualquiera, por lo que buscan toda la información posible del médico antes de visitarle y piden resultados muy naturales. Cuidamos de personas que buscan un aspecto cuidado y elegante.
Además, tenemos pacientes cada vez más jóvenes. El viejo dicho de “mejor prevenir que curar” está totalmente actualizado en la Estética. Pequeños retoques desde los 25-30 años nos aseguran una mejor calidad de piel y un envejecimiento más saludable.
Entre otras técnicas, es especialista en la aplicación de toxina botulínica, ¿qué aporta esta técnica y a quién va dirigida?
La toxina botulínica sigue siendo uno de los productos más utilizados en las técnicas de rejuvenecimiento facial. Sé que no goza de buena prensa, pero es un tratamiento imprescindible para controlar las arrugas de expresión. Se suele aplicar en el tercio facial superior (frente, entrecejo y patas de gallo), para rejuvenecer la mirada.Bien utilizada, la toxina botulínica nos permite “jugar” con la posición de las cejas. Aporta unas cejas más altas y más arqueadas (aunque en hombres buscamos una forma más horizontal), que son signos de una mirada joven y descansada.
¿Qué otras técnicas avanzadas y tratamientos aplica en Clínica Kalos?
En el campo del rejuvenecimiento facial, tengo una gran experiencia en el manejo del ácido hialurónico. Fui de los primeros médicos de España en empezar a aplicarlo para el relleno de ojeras y tengo mi propia técnica de lifting sin cirugía, con la combinación de ácido hialurónico e hilos tensores.
En el campo de la Nutrición, fuimos pioneros en el uso de dietas proteinadas, hace casi 13 años. Y desde hace 3 años, somos los únicos en la provincia que utilizamos el balón Elipse para pérdida de peso. Es un revolucionario balón intragástrico que no precisa cirugía ni endoscopia (ni para su implantación ni para su retirada).
También hace 3 años, se incorporó Lucía Molina al equipo de la clínica. Después de 10 años de experiencia como bioquímica en la industria farmacéutica, decidió dar un giro a su carrera y empezar a estudiar Nutrición Humana y Dietética. Actualmente, dirige estos tratamientos en Clínica Kalos. Aplica las técnicas más avanzadas de coaching nutricional, para conseguir que el cambio de hábitos en los pacientes de sobrepeso y obesidad sea duradero. La verdad es que sólo puedo expresar admiración hacia Lucía, por su gran capacidad de adaptación al equipo de Kalos y por su magnífica empatía con los pacientes.
¿Cuál es el secreto de que una clínica como la suya perdure en el tiempo al cabo de los años?
Trabajo, trabajo y trabajo. Tengo la suerte de que me encanta mi trabajo. Por eso no me cuesta nada dedicarme plenamente a cada paciente que me otorga su confianza, ni dedicar las horas que sean necesarias a mantenerme siempre actualizado.
Buscamos la excelencia en todo lo que hacemos, y nunca olvidamos que la Medicina es un acto de servicio al paciente. Sé que muchas veces trabajamos con “pacientes sanos”, pero son personas que buscan las mejores manos porque realmente aprecian su salud.
¿Hacia dónde van las tendencias actuales en Medicina Estética?
La Medicina Estética ya no es un tabú, sino que cada vez está más generalizada y nuestras pacientes ya no se esconden.
Tenemos pacientes más jóvenes. Tenemos la influencia de las redes sociales. E incluso, tenemos nuevos grupos de pacientes, como el paciente oncológico. Desde hace algunos años, las pacientes que están superando un cáncer pueden someterse a ciertos tratamientos de Medicina Estética. Hemos descubierto el “poder curativo de la imagen”.
¿Cualquier edad es buena para someterse a algún tratamiento estético?
Por supuesto. Se trata de que necesites ese tratamiento o no, independientemente de la edad. A veces tenemos pacientes con menos de 30 años que necesitan toxina botulínica o un relleno de ojeras. Y mujeres de 45 que no necesitan ninguno de esos tratamientos… pero sí necesitan unos hilos tensores para tratar la flacidez.
Es que cada uno tenemos una forma de envejecer y vamos necesitando cada cuidado o tratamiento a una edad diferente. Por eso no es bueno generalizar. Esto es Medicina, y siempre debe adaptarse a cada persona en particular.
¿Es cierto que las Redes Sociales han provocado un incremento de los tratamientos estéticos en los más jóvenes?
Está claro que vivimos la era de la imagen. Las redes sociales son cada vez más visuales, y nos sirven para “vender” nuestra mejor versión al mundo entero. Pero hay que tener cuidado de no distorsionar nuestra propia imagen, porque puede convertirse en enfermedad.
Nosotros siempre promocionamos una imagen saludable. Los cambios estéticos deben ser sutiles, los resultados naturales. Hay que respetar los rasgos propios de cada paciente. Hay que mejorar sin transformar.
¿Qué proyectos tiene en su carrera profesional?
Llevo unos años desarrollándome en 2 campos de mi profesión: la clínica (la atención a mis pacientes) y la formación a otros compañeros (soy profesor en 2 universidades y participo activamente en congresos internacionales).
Desde hace 2 años, formo parte de la junta directiva de SEME (Sociedad Española de Medicina Estética). La SEME es fundamental para regular nuestra profesión, luchar contra el intrusismo y asegurar el crecimiento científico de nuestro sector. Espero que mi trabajo en esta sociedad se traduzca en profesionalidad y seguridad, no sólo para mis pacientes, sino en todas las clínicas de España.
INMA GONZÁLEZ

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