Ahora mismo no sé cuántas reseñas he escrito para esta familia Futurart, que ya empieza a ser mi casa, pero averiguarlo sería una de las cosas por las que Tim Ferris, el autor de La semana laboral de cuatro horas, me reprendería por ser poco eficaz, útil y necesario. Realmente no lo necesito para escribir lo que les voy a contar ahora. Así que, al tajo.

  Si llegase a conocer al Sr. Ferris, cosa que él ve completamente posible, si yo hago todo lo que él me aconseja en su libro, podría decirle que, entre todos los libros sobre coaching empresarial, personal, o cómo llamemos a esto (otra tarea inútil), ha sido el más divertido.

   Con una prosa cercana, irónica, con un dominio del lenguaje y la comunicación que traspasa el papel, con humor y sin visiones traumáticas, Tim Ferris nos propone trabajar menos, ganar más y ser más felices. Si a eso le añadimos consejos muy prácticos para organizar nuestra agenda, tratar con nuestros clientes o jefes, revisar nuestro correo electrónico o incluso modificar nuestra conducta con los seres más cercanos, como amigos o pareja, encontramos en esta obra una verdadera joyita que puede cambiar nuestra vida a mejor.

   Si nos bajamos de ideas preconcebidas sobre lo que es el trabajo, sobre qué es exactamente trabajar, sobre el tiempo que dedicamos a tareas inútiles o improductivas, podremos dedicarnos a lo que realmente queremos hacer, en lugar de aplazarlo para el día en que ya no podamos hacerlo.  Y es que, según Tim Ferris, (y yo, que me apropio su idea) “hacer menos trabajo fútil para concentrarse en cosas de mayor importancia personal para uno NO es pereza”.

   En realidad, sus ideas no son demasiado originales, aunque tampoco creo que lo pretenda, (otra pérdida de tiempo, intentar inventar lo que ya está inventado, solo aprovéchalo), pero su forma de exponerlo sí lo es. Tim Ferris es directo, te dice exactamente qué estás haciendo mal con tu vida, por eso, en muchas ocasiones no quieres seguir leyendo lo que te dice… Piensas “este tío se cree que lo sabe todo” y abandonas, pero, al poco tiempo en una reunión de amigos, alguien dice: “Bueno, eso tendremos que dejarlo para cuando nos jubilemos” y le odias aún más, porque  has leído cómo evitar esa sensación de estar aplazando siempre lo que te haría feliz, hace justo un minuto en una de sus páginas y vuelves a ellas para que te dé más bofetadas aún.

   Recoger el guante que lanza con sus retos “anticomodidad” (que no será fácil al principio, pero que sé de buena tinta que funcionan, incluso en mi experiencia personal), trabajar con sus métodos de delegar tareas sin sentirse culpable, o, simplemente, usar alguna de las páginas web o aplicaciones que recomienda ya merece la pena el tiempo, tan valioso para Ferris, que inviertes en leer este libro. Si, además, en mi caso al menos, tengo en cuenta que recomienda leer novelas para calmar el alma, ¿qué más se puede pedir?

   Con 41 años, Timothy Ferris, es profesor emérito de la Universidad de California, ha publicado 5 libros de enorme resonancia en el mundo empresarial, se define como “Angel investor”, de empresas como Facebook, Twitter o Uber y tiene su propia empresa y blog con el nombre de este libro. Además, ha viajado por todo el mundo, ha bailado tango en concursos profesionales y hace lucha libre en competiciones… Creo que aplica su método perfectamente.

Raquel Torres Lumbreras

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